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"Hay dos formas de ver la vida, una como si nada fuera un milagro y otra como si todo fuera un milagro."

Albert  Einstein


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PLANETA TIERRA, MEDIO AMBIENTE, BIODIVERSIDAD:

 Todos los días del año

El pasado 22 de Mayo se celebró mundialmente el día de la biodiversidad. El 22 de Abril se celebró el día de la Tierra y el próximo 5 de Junio se celebrará el día del medio ambiente.

Estos días se establecen por los Estados Miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que proponen la celebración del Día y, por consenso, se decide si se aprueba o no la resolución por la que se establece el día en particular.

Sin duda estos días especiales, permiten (al menos es su objetivo) concienciar a los humanos sobre problemas particulares. En los casos mencionados más arriba, se pretende que reflexionemos y, en la medida de nuestras posibilidades, colaboremos en promover o realizar acciones a favor del mantenimiento de un medio ambiente saludable, lo que implica el mantenimiento de su biodiversidad y, globalmente, que este planeta pueda seguir siendo habitable por todas las especies (animales y vegetales) que lo habitamos.

De forma general estos objetivos pretenden que, por un lado, los gobiernos tomen medidas y, por otro, que los ciudadanos conozcan mejor la problemática y exijan a sus representantes que actúen. Naturalmente, preocupándonos y actuando solo en esos días de y sobre los asuntos mencionados no sirve de mucho. Es decir, las acciones deben ser mantenidas en el tiempo.

Si bien algunos gobiernos, especialmente de algunos países europeos, están tomando medidas para contribuir a dichas acciones, somos la población en general los que podemos hacer más. Sorprendentemente, muchos piensan que no, o bien piensan que deben ser los gobiernos los que tomen la iniciativa. Obviamente, los dos niveles de acción son necesarios y deberían ser complementarios.

Estas celebraciones, y las correspondientes acciones, adquieren gran relevancia en Canarias, considerada como uno de los lugares de la Tierra con alta biodiversidad y, donde se concentra una gran densidad de población humana (local y turística).

Hay muchas páginas de Internet donde se pueden encontrar qué acciones podemos hacer a nivel particular para contribuir a no degradar aún más nuestro medio ambiente. Ver por ejemplo: https://noticias.universia.edu.pe/cultura/noticia/2015/09/02/1130659/20-acciones-puedes-hacer-cuidar-medioambiente.html

Por todo lo dicho, ¡Actuemos todos los días!


Hoy, 22 de abril se celebra el Día de la Tierra.  Hoy, más que nunca (y deberíamos recordarlo siempre), es evidente que los seres vivos que habitamos este planeta somos interdependientes. Si los virus son o no seres vivos está aún en debate (son simplemente material genético envuelto con una cubierta de proteína) pero, dado que necesitan para reproducirse de células vivas de organismos animales o vegetales, pueden afectarlos, a veces de forma leve y en otras ocasiones provocando (por su proliferación y la incapacidad del sistema immune de atacarlos de forma efectiva), la muerte del ser vivo que invaden. Como ya sabemos, algunos virus pueden pasar de un ser vivo a otro diferente, entre especies, como parece que ha sido el caso con el ya famoso Covid-19. Estos casos de infección por virus procedentes de otros animales a los humanos se pueden dar con mayor facilidad cuando nosotros manejamos fauna salvaje, sin conocer los riesgos que podemos correr al hacerlo. Leer, por ejemplo, el artículo de David Quammen en el periódico El País del 18 de este mes:

https://elpais.com/ciencia/2020-04-18/somos-mas-abundantes-que-cualquier-otro-gran-animal-en-algun-momento-habra-una-correccion.html
O también la entrevista que realizó Iñaki Gabilondo en el penúltimo capítulo de la serie denominada "Volver para ser otros" a Fernando Valladares, científico del CSIC y experto en cambio climático.
La pregunta evidente, que ya se ha hecho mucha gente, es si después de que pase esta pandemia, los seres humanos (parte del gran ecosistema Tierra) habremos aprendido algunas cosas importantes: por ejemplo,  que no se puede esperar que no haya consecuencias para nosotros mismos si arrasamos hábitats naturales importantes, que contribuyen a que desaparezcan especies animales o que, al reducirse dichos hábitats, animales portadores de virus entren con más probabilidad en contacto con humanos.